El carbono en el cuerpo humano representa el 18% de nuestra composición, la importancia de conocer la estructura del carbono y su habilidad de unirse consigo mismo y con otros bioelementos (hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, azufre, fósforo), mediante enlaces químicos fuertes, es que éstos se combinan dando origen a una enorme variedad y cantidad de compuestos químicos, con diferentes propiedades, tales como las proteínas, los ácidos nucleicos, los carbohidratos, los lípidos y las vitaminas.
La estructura del carbono es tetraédrica, es decir que en su capa electrónica más externa (su órbita de valencia), tiene cuatro electrones de valencia que puede compartir, por lo que tiene la capacidad de formar cuatro enlaces covalentes con otros átomos de carbono o con átomos de otros elementos.


El esquema muestra el modelo atómico de Bohr en el que se visualizan los electrones de valencia que tiene el átomo de carbono.
Como podrás observar, cada átomo de carbono aporta un electrón para que se forme un fuerte enlace covalente simple o sencillo que resulta difícil de romper. Esto confiere gran estabilidad a la cadena de átomos de carbono frente a las reacciones químicas.
